¿Sientes una molestia persistente en la parte baja del abdomen, ganas de orinar a cada rato sin que haya infección, o incluso dolor al tener relaciones sexuales? Podrías estar sufriendo de una condición crónica de la vejiga que, aunque poco conocida, afecta a muchísimas personas y tiene un impacto real en la calidad de vida.
Estamos hablando del Síndrome Doloroso Vesical (SDV) y la Cistitis Intersticial (CI). Aunque suenen a nombres complicados, los expertos cada vez más los ven como dos fases de un mismo problema. Es como si fuera el mismo río, pero en diferentes tramos, uno más tranquilo y otro con rápidos más intensos.

¿Cuál es la Diferencia Entre SDV y CI? Un Viaje en el Tiempo para tu Vejiga
Piensa en estas dos condiciones como un espectro, donde la SDV es una fase más temprana y la CI es una más avanzada:
- Síndrome Doloroso Vesical (SDV): La Fase Temprana y Funcional
- Aquí, lo que más te molesta es un dolor en la parte baja del abdomen o en la pelvis, que viene con ganas frecuentes de orinar, pero cuando los médicos te revisan, no encuentran inflamación clara en la vejiga.
- La vejiga aún tiene su capacidad normal para almacenar orina.
- Suele diagnosticarse en mujeres más jóvenes, alrededor de los 30-40 años, cuando los síntomas empiezan a ser notorios.
- Cistitis Intersticial (CI): La Fase Avanzada y con Daño
- En esta etapa, el problema ya es más serio. La vejiga puede mostrar inflamación crónica e incluso lesiones visibles (como las famosas úlceras de Hunner).
- La capacidad de tu vejiga para retener orina disminuye notablemente, haciendo que vayas al baño muchísimas veces al día y la noche, y el dolor suele ser más intenso.
- A menudo, las mujeres reciben este diagnóstico una década después de que empezaron los primeros síntomas del SDV, ya entre los 40 y 50 años. Esto refuerza la idea de que la SDV puede progresar a CI si no se aborda a tiempo.
Síntomas Compartidos: El Dolor Invisible que te Afecta Día a Día
Ambas condiciones comparten una lista de síntomas que pueden ser muy debilitantes, y cuya intensidad varía mucho entre cada persona:
- Urgencia y Frecuencia Urinaria: Sientes una necesidad imperiosa de ir al baño, y lo haces muchísimas veces, pero ¡ojo!, no hay infección.
- Dolor que Va y Viene con la Vejiga: La molestia o el dolor en la zona pélvica se agrava a medida que tu vejiga se llena y mejora (a veces un poco) después de orinar.
- Presión Constante: Una sensación molesta y persistente en la zona de la vejiga o la pelvis.
- Dolor en las Relaciones Sexuales (Dispareunia): El sexo puede volverse doloroso, y a veces, la actividad sexual desencadena o empeora el dolor en la vejiga.
- Tensión en el Suelo Pélvico: Es muy común que los músculos del suelo pélvico (esa red de músculos que sostiene la vejiga y otros órganos) estén tensos o con "nudos" dolorosos. Esta tensión contribuye al dolor y dificulta tanto orinar como tener relaciones.

La Progresión: No te Quedes de Brazos Cruzados
Los estudios han demostrado que muchas personas que comienzan con síntomas de Síndrome Doloroso Vesical, si no reciben un tratamiento adecuado, pueden desarrollar con el tiempo los hallazgos más severos y el dolor más intenso de la Cistitis Intersticial. Este empeoramiento incluye:
- Necesidad de orinar cada vez con más frecuencia.
- Vejiga que aguanta menos orina.
- Aparición de lesiones visibles en la vejiga.
La Buena Noticia: Hay Soluciones y Puedes Mejorar
Entender que el SDV y la CI son parte de un mismo problema nos permite abordarlos de manera más efectiva. La clave está en no esperar y buscar ayuda profesional lo antes posible. Un enfoque de diagnóstico y tratamiento temprano y completo puede cambiar drásticamente tu calidad de vida y evitar que el problema empeore.
Un buen plan de acción incluye:
- Evaluación Médica Exhaustiva: A veces con pruebas específicas como la urodinamia o la cistoscopia, si el médico lo considera necesario.
- Manejo del Dolor y la Tensión Muscular: Es fundamental abordar el dolor y la hipertonía del suelo pélvico, a menudo con fisioterapia especializada.
- Apoyo Integral: No solo se trata del dolor físico; también hay que manejar la disfunción sexual y el impacto emocional que esta condición puede tener.
Sientes dolor en la vejiga o síntomas urinarios persistentes, ¡no lo dejes pasar! Recuerda que en Madrid Urología somos especilistas en esta patología.
MADRID UROLOGIA
Consultas de 1 hora. Pruebas inmediatas. Cirugías en 3 días
Visítanos y comprueba los beneficios de una consulta 100 % privada
? Calle Corazón de María 23. Primero B. Madrid
? citas@madridurologia.com
?910 32 73 74
?656727747